Sr. Director:
Días pasados y por cuestiones personales, en una parada de colectivos de Bs. As. abordo un Millennium Class con destino a Zárate.
Había algunos pares de asientos vacíos, cuando llegué al primero y me disponía a sentarme puedo observar que el asiento estaba ocupado por dos lindas y regordetas cucarachas, ( de las grandes vió ). Con el periódico que tenía en mi mano derecha y al mejor estilo del Zorro con su espada traté de sacarlas, logré mi cometido, cayeron al piso y desaparecieron.
Mirando por la ventanilla y yá en la Panamericana prácticamene me había olvidado de ellas cuando imprevistamente aparece ante mis ojos una más pequeña trepando el vidrio de la ventanilla, esta vez me saco un zapato y la mato. Con el gesto que nos caracteriza cuando puteamos miro hacia arriba y veo dos más ( un poco distanciadas entre si ) caminando por el cieloraso, no hice nada.
El día estaba algo fresco, quería pensar en mis cosas y no en las inmundicias que caminaban por allí, pero oh.. sorpresa, el chofer puso en funcionamiento el equipo de refrigeración, y yo solamente tenía puesto un sueter (apropiado para el día ), a los pocos minutos hacía un frío terrible, parecía que estaba dentro de la heladera. Un pasajero que sentía lo mismo que yo, se levantó y le preguntó al chofer si lo podía apagar y con un tono cortante respondió: No, porque se empaña el parabrisas.
El señor resignado volvió a su asiento. Llegamos a Zárate todos muertos de frío.
¿ Qué lindo tener estas vivencias, no ?. Será un monopolio, pero que servicio de excelencia que brinda, hasta cumple con todas las normas ISO y solo por una módica suma de dinero.
Mi respeto y admiración a todos aquellos que por obligaciones tienen que viajar todos los días, eso sí, sin otra opción.
Pablo Castelli DNI 10529371
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